Estas son las 5 películas que no puedes perderte antes de la gran noche de los GoliADs

Se acerca la gala, y con ella, las ganas de que llegue esa noche especial. Arte, arquitectura, creatividad, espectáculo y mucho glamour. Esta XX edición se prepara para estrenar su propia “película” inspirada en los años 20 y en el universo mágico de Antoni Gaudí.

Empieza la cuenta atrás y te con ella te proponemos 5 películas que puedes verte para sumergirte en la temática de este año. ¡Aquí van nuestras favoritas!

 

  1. Metrópolis (1927)

Comenzamos con Metrópolis (1927), la icónica película de cine mudo de Fritz Lang estrenada apenas un año después del fallecimiento de Gaudí. En ella se nos presenta una ciudad monumental y futurista, repleta de rascacielos, estructuras imposibles y formas geométricas que inevitablemente nos conectan con el universo del arquitecto que hoy conmemoramos: alguien creativo, visionario y completamente adelantado a su tiempo.

La potencia visual de la película es innegable. Tanto sus escenarios como el célebre póster, con esos edificios verticales y la enigmática figura de María, el robot humanoide, construyen una estética hipnótica que atrapa desde el primer segundo. Metrópolis es el ejemplo perfecto de cómo el cine, el arte y la arquitectura dialogan entre sí para imaginar futuros que aún hoy siguen fascinando. Un punto de partida ideal para sumergirse en el mood de la gala.

 

  1. Viaje a la Luna (1902)

Aunque no pertenece estrictamente a los años 20, Viaje a la Luna (1902) de Georges Méliès es una pieza imprescindible y, por ello, merece su lugar en esta selección. Considerada una de las primeras películas en utilizar efectos especiales de forma narrativa, supuso una auténtica revolución en su momento y abrió el camino a un nuevo lenguaje cinematográfico.

Más allá de su valor técnico, la obra encaja a la perfección con el universo de fantasía e imaginación que tanto nos conecta con Gaudí. Méliès, que antes de cineasta fue mago, llevó esa mentalidad al cine y se convirtió en uno de sus grandes pioneros. Introdujo recursos que hoy nos parecen básicos, como los cortes de cámara, las escenas pintadas a mano o las superposiciones de imagen, pero que entonces eran pura innovación y asombro.

Así nació Viaje a la Luna, una obra que transformó la forma de contar historias en pantalla. Y, del mismo modo que Gaudí rompió las normas de la arquitectura con sus formas imposibles y su visión única, Méliès hizo lo propio en el cine: ambos imaginaron mundos que parecían magia y los convirtieron en realidad.

 

  1. The Artist (2011)

Sí, es una película moderna, pero The Artist es, ante todo, un homenaje directo al cine mudo de los años 20. Por eso encaja a la perfección con la temática de esta edición.

La película nos sitúa justo en el momento en el que el cine está cambiando del mudo al sonoro, reflejando esa etapa de transición, innovación y ruptura que también vivían el arte y la arquitectura a principios del siglo XX. Una época en la que todo se estaba reinventando, igual que hacía Gaudí con su manera de entender las formas y los espacios.

Rodada en blanco y negro, sin diálogos y con intertítulos, consigue trasladarnos de lleno a la estética del cine clásico, recuperando ese glamour y esa sensibilidad tan característica de la época dorada de Hollywood. The Artist no solo se ve, se siente: es una puerta directa a ese imaginario antiguo que queremos recuperar para la gala.

 

  1. El Gran Gatsby (2013)

Es imposible no conocer El Gran Gatsby y no, no solo por Leonardo DiCaprio, sino porque es probablemente la película que mejor ha capturado el exceso, el ritmo y el brillo de los años 20.

Su estética es una explosión visual constante: lujo, luz, color y movimiento que encajan perfectamente con la energía que queremos transmitir en esta gala. Además, conecta de forma muy natural con el universo de Gaudí, especialmente con su obsesión por el detalle, la ornamentación y la fuerza visual de cada elemento.

Baz Luhrmann logra algo muy poco habitual: fusionar el estilo Art Déco con música contemporánea y un lenguaje visual que atrapa desde el primer segundo. El resultado es un mundo exagerado, vibrante y casi irreal, donde todo es diseño, ritmo y emoción.

Igual que Gaudí rompió con la arquitectura tradicional a través de formas imposibles y una creatividad desbordante, esta película hace lo mismo con el cine: construye un universo propio donde la estética lo es absolutamente todo.

 

  1. Antonio Gaudí (1984)

Para cerrar nuestra recomendación, no podía faltar la obra que pone el foco directamente en el gran protagonista de esta gala: Gaudí. En este caso, no hablamos de una película al uso, sino de un documental… pero dale una oportunidad, porque no tiene nada de convencional.

El director, Hiroshi Teshigahara, decide prescindir casi por completo de la palabra para centrarse en lo esencial: la imagen, la música y la experiencia visual. El resultado es un viaje por la obra del arquitecto, donde la cámara recorre sus edificios como si fueran esculturas vivas.

Travellings suaves, planos generales impactantes, detalles extremos que convierten el documental en una experiencia sensorial. Más que explicarnos Gaudí, nos invita a vivirlo.

El resultado es como un paseo por su universo creativo, como si estuviéramos dentro de sus obras. Y ahí está su mayor innovación: convertir la arquitectura en pura emoción, sin necesidad de palabras. Igual que Gaudí rompía con la rigidez de las líneas rectas para dar forma a creaciones únicas e irrepetibles, este documental también se aleja de la narrativa tradicional para recordarnos algo esencial: que el arte, antes de entenderse, se siente.

Y hasta aquí nuestra lista de deberes que tienes que hacer antes de la gala. ¡Ya no hay excusa que valga para no asistir al estreno de la película! ¡Luces, cámara…acción!